miércoles, 19 de agosto de 2009

Sucesión fue un triunfo del Estado de Derecho

Columna escrita por Roberto Micheletti publicada en The Wall Street Journal / Fuente: www.latribuna.hn
Texto original en inglés: http://online.wsj.com









Uno de los más leales aliados de U.S.A. en Latinoamérica –Honduras– ha estado en medio de una crisis constitucional que amenaza su democracia. Tristemente, factores claves indiscutidos sobre la crisis continuadamente han sido ignorados por líderes americanos, por lo menos en los primeros días de la crisis.




En días recientes, la retorica de los aliados del ex-presidente Manuel Zelaya también han estado dominando los reportes de Prensa en los Estados Unidos. La peor distorsión es la repetición de la falsa declaratoria que el señor Zelaya fue quitado de su oficina por los militares y por ser un “reformador”.La verdad es que fue removido por un gobierno civil democráticamente electo porque la rama Judicial y Legislativa de nuestro gobierno encontró que él había violado nuestras leyes y Constitución.Revisemos unos factores fundamentales que no pueden ser disputados:




*La Corte Suprema de Justicia, en una votación del 15-0, encontró que el señor Zelaya estaba actuando ilegalmente al proseguir con un “referéndum” inconstitucional, y ordenó a las Fuerzas Armadas arrestarlo. Los militares ejecutaron la orden de arresto de la Corte Suprema porque era la entidad apropiada a hacerlo bajo las leyes hondureñas.


*Ocho de los 15 votos de la Corte Suprema fueron vertidos por miembros del propio Partido Liberal del señor Zelaya. Es extraño que los propagandistas pro-Zelaya que hablan del imperio de la Ley, olvidan mencionar la decisión unánime de la Corte Suprema de Justicia con una mayoría del propio partido del señor Zelaya. Entonces, el arresto del señor Zelaya fue a inspiración de las autoridades civiles constitucionales hondureñas no los militares.


*El Congreso hondureño votó aplastantemente en respaldo a remover al señor Zelaya. El voto incluyó una mayoría de miembros del Partido Liberal del señor Zelaya.


*Líderes gubernamentales y religiosos independientes e instituciones –incluyendo el Tribunal Supremo Electoral, el Tribunal Legal Administrativo, el independiente Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, cuatro de los cinco partidos políticos, los dos candidatos presidenciales de los partidos mayoritarios Liberal y Nacional, y el Cardenal Católico hondureño– todos estuvieron de acuerdo que el señor Zelaya había actuado ilegalmente.




“La Constitución expresamente señala en su Artículo 239 que cualquier presidente que pretenda reformar la Constitución y extender su término está automáticamente descalificado y ya no es más presidente. En la Constitución de Honduras no hay una expresión explicita para un proceso de “juicio político” para separar a un presidente del cargo. Pero la decisión unánime de la Corte Suprema constata que el señor Zelaya quería extender su estadía con su referéndum ilegal. Así que, al momento de su arresto ya no era –por un mandato de Ley, hasta donde le concernía a la Corte Suprema de Justicia– presidente de Honduras.*Días antes de su arresto, el señor Zelaya hizo que su ministro de la Presidencia ilegalmente retirara millones de dólares en efectivo del Banco Central de Honduras.Un día o algo así antes de su arresto, el señor Zelaya condujo una violenta turba a invadir una base de la Fuerza Aérea para apoderarse de los votos del referéndum que le habían sido enviados a Honduras por el gobierno venezolano de Hugo Chávez.




*Yo sucedí al señor Zelaya bajo las órdenes de sucesión de la Constitución hondureña, (nuestro vicepresidente había renunciado antes de que empezara todo esto para que él pudiera postularse como candidato presidencial).Este es y siempre ha sido un gobierno civil. Los militares fueron ordenados por una Corte Suprema enteramente civil a arrestar al señor Zelaya. Su remoción fue ordenada por un Congreso electo y enteramente civil. Para sugerir que el señor Zelaya fue quitado por un golpe militar está demostradamente falso.Sobre la decisión de echar al señor Zelaya del país la tarde del 28 de junio sin un juicio, gente razonable puede creer que la situación pudo haber sido manejado de una forma diferente. Pero también es necesario comprender la decisión en el contexto de un genuino miedo a la probada decisión del señor Zelaya a violar la Ley y a entregarse a violencias conducidas por las turbas.




El camino a seguir, es trabajar con el presidente costarricense Óscar Arias. El está proponiendo maneras de asegurar que el señor Zelaya cumpla con las leyes hondureñas y su Constitución y permitir al pueblo de Honduras elegir un nuevo presidente tal como está programado para el 29 de noviembre, (o quizás antes, si la fecha es adelantada como ha sugerido el presidente Arias y lo permitan las leyes hondureñas).


Si todos los partidos llegan a un acuerdo para permitir al señor Zelaya regresar a Honduras, –un gran error “si acaso”– nosotros creemos que no puede ser confiado a cumplir la Ley y por eso es nuestra posición de que él debe ser procesado con el entero peso de la Ley.La propuesta del presidente Arias para una moratoria en el proceso de todos los partidos puede ser considerado, pero nuestra Corte Suprema ha indicado que tal propuesta presenta serios problemas legales de acuerdo a nuestra Constitución.


Así como en Norteamérica, nuestra democracia Constitucional tiene tres co-equivalentes ramas independientes de gobierno –un caso que el señor Zelaya ignoró cuando abiertamente retó tanto la posición de la Corte Suprema como del Congreso–. Pero estamos dispuestos a continuar las discusiones una vez que la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General y el Congreso analicen la propuesta del presidente Arias. Esa propuesta ha sido entregada a ellos para que puedan revisar las provisiones que impacta sobre su autoridad legal. Una vez que lo conozcamos procederemos acordadamente.La gente hondureña debe tener confianza que su Congreso es una rama co-igual del gobierno. Deben estar asegurados que el régimen de Ley en Honduras se aplica a todos, aun a su presidente, y que las órdenes de su Corte Suprema de Justicia no serán ignoradas y barridos a un lado como otros obstáculos inconvenientes.Entretanto, los otros elementos de la propuesta Arias, especialmente el establecimiento de una Comisión de la Verdad para encontrar puntos y aplicaciones de mecanismos internacionales para asegurar que el señor Zelaya cumpla los acuerdos, merecen serias consideraciones.El intento irresponsable del señor Zelaya, la tarde del viernes pasado de cruzar la frontera a Honduras antes de que el presidente Arias haya recibido el acuerdo de todas las partes –un intento que la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, describió apropiadamente como “imprudente”– fue solamente otro ejemplo del porqué el señor Zelaya no puede ser confiado a mantener su palabra.A pesar de lo que suceda, lo peor que pueden hacer los Estados Unidos es imponer sanciones económicas, que de primeras afectarían a la gente más pobre de Honduras. En vez de imponer sanciones, Estados Unidos debería continuar con las políticas sabias de la señora Clinton. Ella está respaldando los esfuerzos del presidente Arias a mediar la cuestión. La meta es una solución pacífica que sea consistente con las leyes hondureñas en una sociedad civil donde ni siquiera el presidente está por sobre la Ley.







Columna escrita por Roberto Micheletti publicada en The Wall Street Journal

El ajedrez imperial de Hugo Chávez

Alvaro Vargas Llosa / Fuente: www.elindependent.org


La estrategia de Chávez reposa en una red de
franquicias políticas repartidas por la región: les vende a sus potenciales
aliados el derecho a explotar su marca 'Socialismo del Siglo 21' a cambio de
servilismo político.





El venezolano Hugo Chávez nunca ha escondido sus planes imperiales. Lo que empezó como el eje Cuba-Venezuela incluye hoy a Ecuador, Bolivia, Nicaragua y las islas caribeñas de Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, y Dominica. Pertenecen a la (rebautizada) Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA). Argentina y Paraguay son íntimos del grupo. El partido del gobierno en El Salvador responde directamente a Chávez.El hecho de que gobiernos de la izquierda moderada presten apoyo a Caracas y los dirigentes de centroderecha anden en puntas de pie por temor a consecuencias internas da al autócrata venezolano un amplio margen de maniobra. Empleando a Petrocaribe, un mecanismo para suministrar petróleo subvencionado a trece de las quince islas del CARICOM más Cuba y Guatemala, la mano larga de Chávez trasciende el ALBA. Los beneficiarios del soborno venezolano retribuyen el petróleo dando apoyo a Chávez en la Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas. Fueron determinantes en la elección de José Miguel Insulza como Secretario General de la OEA en 2005 y tienen capacidad para reelegirlo en 2010.Los ojos del caudillo venezolano se fijan ahora en el Perú, donde la pobreza ha caído a un tercio de la población gracias a la democracia liberal y la empresa privada. El 29 de mayo, el boliviano Evo Morales envió una carta a una reunión de comunidades indígenas en la región peruana de Puno convocando a una rebelión abierta. Durante un reciente alzamiento nativo contra los decretos gubernamentales que buscaban relajar las restricciones sobre la minería y la agricultura privada en la selva amazónica, el gobierno de Nicaragua concedió asilo político a Alberto Pizango, el agitador acusado por las autoridades peruanas de ser responsable de la muerte de docenas de policías.La estrategia de Chávez reposa en una red de franquicias políticas repartidas por la región: les vende a sus potenciales aliados el derecho a explotar su marca “Socialismo del Siglo 21” a cambio de servilismo político. Cada franquicia adapta el producto a las circunstancias locales, que pueden consistir en exacerbar tensiones étnicas (los Andes), remover fondos nacionalistas contra países vecinos (Sudamérica), o convocar fantasmas antiamericanos (México y el Caribe). El Socialismo del Siglo 21 está tácticamente aliado con autocracias no latinoamericanas, como Irán y Rusia.Para consolidar la revolución chavista, fueron necesarios una implacable deslegitimación ideológica de los valores republicanos y la propiedad privada, y el establecimiento de un método para entronizar una dictadura con medios aparentemente democráticos. Tras su llegada al cargo en 1999, Chávez utilizó referendos y comicios para deshacerse del sistema de pesos y contrapesos. Pergeñó una nueva Constitución que proporcionó el entramado “democrático” para reemplazar a la Asamblea Nacional, el Consejo Nacional Electoral y los tribunales.Cada institución actúa con el fin de controlar e infligir temor en la población. El sistema electoral está diseñado para crear el espejismo de la mayoría. Según “Súmate”, una respetada organización, el padrón de votantes ha crecido 52 por ciento en diez años. Ninguna institución independiente ha podido verificarlo. Las máquinas “captahuellas” que registran las impresiones dactilares en los centros de votación permiten a las autoridades rastrear la identidad de quienes votan en contra de Chávez.Otras formas de control “democrático” incluyen la colosal expansión del Estado. Casi 5 millones de venezolanos —el 28 por ciento del padrón electoral— dependen de él para su subsistencia. Si sumamos a sus familias y las fuerzas armadas, hablamos de la mayoría de los votantes.Chávez ha obtenido el manejo de tres cuartas parte de los medios de comunicación. A comienzos de julio, 285 estaciones de radio y TV fueron clausuradas. Los tribunales son otra pieza clave de la dictadura “democrática”. De todos los cientos de jueces que se encontraban en funciones cuando Chávez llegó al poder, sólo tres permanecen. Los nuevos jueces provisionales están persiguiendo a los alcaldes y gobernadores de la oposición elegidos en 2008.Estas son, pues, la ideología y el método que Chávez ha convertido en franquicia. El ecuatoriano Rafael Correa ha sustituido los pesos y contrapesos por instituciones subordinadas a él a través de elecciones y referendos; una nueva Constitución le permitió este año conseguir la reelección. Mediante acusaciones fraudulentas, asumió el control de las estaciones de TV de la familia Isaías y ahora tiene cercada a Teleamazonas. En Bolivia, Evo Morales será reelegido en diciembre porque modificó las reglas mediante una nueva Constitución aprobada en un referendo; también utiliza el armazón “democrático” para concentrar poder mediante la intimidación y de masivas expropiaciones rurales. Daniel Ortega, que se robó los comicios locales del año pasado en Nicaragua, anhela una nueva Constitución para buscar la reelección permanente.La cataléptica economía de Venezuela, la caída de la producción de petróleo en ese país debido a la corrupción y la ineficiencia, y el hartazgo con la revolución en otros países sugieren que Chávez podría enfrentar grandes obstáculos en el futuro. Pero si los propios latinoamericanos no responden a ese desafío antidemocrático con una vigorosa y desacomplejada defensa de la libertad, la región perderá el siglo 21 tal como perdió el 20.

Venezuela: Chavez ordena “freír y aplastar cabezas” de periodistas

Por Rafael del Naranco / Fuente: Hacer.org













En nuestra larga vida profesional – y ya hemos cruzado el epicentro de la misma hace tiempo, nunca pudimos observar tanta saña apiñada contra un grupo de periodistas como la salvajada de ayer.
Al no poder ya nadie escapar a la violencia sembrada sistemáticamente en los últimos años por el Jefe del Estado en sus arengas contra los medios de comunicación, doce trabajadores de la Cadena Capriles, pertenecientes a “Últimas Noticias”, “El Mundo de la Economía” y “Líder”, fueron salvajemente apaleados.
A esa misma infausta hora, camarógrafos y redactores de otros medios, e igualmente estudiantes, recibieron demontoneros organizados, bombas lacrimógenas, lluvia de piedras y variados elementos contundentes, bajo la pasividad de los cuerpos de seguridad de Estado, apéndices directos del gobierno socialista.
La confabulación fue hacia una sola trayectoria: quien esté con el Comandante –Presidente, todo; fuera de él, exclusión y gas del bueno. La revolución esta armada, y en Venezuela únicamente se respirará el aire proveniente de los aventadores que mecen al Supremo Líder.
Ahora se hablará de guarimba financiada con los dineros del imperio, la eterna y repetida cantaleta de un totalitarismo que ha perdido el norte y está tupiendo, con leyes sancionadas entre gallos y media noche, el círculo que habrá de introducir al país en un gueto ideológico de clara tendencia marxista.

Los periodistas agredidos estaban pertrechados en volantes de papel, y los estudiantes con sus manos al viento. Los voceros del oficialismo acusarán a lóbregasartimañas forasteras el manejo los hilos de las protestas,como si los venezolanos, opuestos en mayoría colosal al absolutismo dominante, no tuvieran suficiente guáramo y dignidad para defender la democracia sin ayuda de resonancias ajenas.

Sin el lenguaje violento expandido desde el Patio del pez que escupe agua, nada de esto sucedería en tan colosales proporciones, pero cuando reiteradamente se pide “freír y aplastar cabezas” del contrincante político, las consecuencias espeluznantes de ayer son colofón directo de ese discurso abarrotado de odio.

Siempre es fácil matar al mensajero. El reportero o la reportera sólo llevan, tan liviano como un suspiro, bolígrafo, papel, grabador o cámara. Y ahí se alza, en medio de la trifulca, exponiendo la vida por una misión muy por encima de sus propias fuerzas de hombre o mujer común, aunque no lo sea, pues al final tienela irresponsabilidad de un loco, la templanza de un cuerdo, la valentía del deber por encima del propio miedo, y esa ingenuidad de creer que vale la pena jugarse la existencia por algo tan poco definido como el derecho a informar.
Y todo, a cuenta de agitarse en la sangre una efusión incontrolada deseosa de indagar la verdad, aún a sabiendas de ser siempre ella la primera víctima de los bárbaros de la intolerancia.

Democracia y Gobierno

Por Irene Giménez / Fuente: fundacionlibertad.org.pa

Una sociedad justa es aquella en la que los individuos que la componen pueden perseguir sus propios sueños sin interferencia de fuerzas extrañas a él, como el estado omnipotente.Ese individuo (self-ownership) es dueño de sí mismo y de sus acciones, es responsable de sus propias decisiones y asume sus consecuencias; así, cualquier poder humano externo que obligue a un individuo a ayudar a otros, a darle a otros recursos alegando equidad, justicia o responsabilidad social es una expropiación de los derechos individuales, dado que es imposible determinar de manera objetiva cuáles son exactamente los méritos que tienen los individuos para alcanzar su propio destino.La Nueva Gerencia Pública (NGP) refrenda claramente estos valores. La NGP entiende que el mecanismo de mercado es el mejor sistema para distribuir beneficios apoyando la idea de que el mérito y el ser dueños de sí mismos (mediante la competencia) son mejores jueces sociales, pues son técnicos y neutros.La mejor manera de medir entonces el éxito de un gobierno, es por sus resultados, los cuales definen cada vez más los límites de la intervención del gobierno sobre las preferencias de los “clientes”/ciudadanos. Nueva Zelanda se constituye en el modelo de esta solución, que parece expresar realmente la “accountability”: proveer a los consumidores la oportunidad de la “salida” de aquellas entidades que no satisfagan sus preferencias o expectativas.No corresponde a los burócratas definir qué es bueno o malo para la sociedad, son los individuos (como ciudadanos o como clientes) quienes mejor conocen lo que quieren.Cualquier institución u organización tiene el potencial de convertirse en una estructura de poder que se impone sobre los individuos.Esta preocupación de la administración pública tradicional se resuelve a través de un argumento técnico y moral: una vez que un programa público sigue reglas racionales (en oposición a las reglas burocráticas o políticas), los actores (gerentes y ciudadanos) actúan racionalmente. En la medida en que diseñemos buenas instituciones y organizaciones que sigan las reglas de mercado, será racional actuar moralmente. La república democrática, así, está asegurada.Por ello, las organizaciones públicas son necesarias sólo en la medida en que trabajen eficientemente para la sociedad.Los individuos deben ser libres para actuar y decidir, y los gobiernos sólo deben producir algunos de los servicios que los individuos no pueden producir. Una vez que tenemos, como individuos, que lidiar con las organizaciones públicas, éstas deben formar parte de una red que tiene como única misión servir. La NGP, en líneas generales, abarca los siguientes principios:
1. Regreso a las funciones básicas: un Estado “rediseñado” debe descargarse de actividades no esenciales y dedicar su atención a las tareas básicas que son inherentes a su función de gobierno.
2. La sociedad civil es la que tiene el poder, las instituciones privadas de la sociedad son: la familia, las asociaciones civiles voluntarias y el mercado, con las empresas privadas y los poderes del mercado actuando bajo un grado mínimo necesario de regulación.
El mercado es el responsable principal del progreso económico. A su vez, la familia y las ONG tienen la responsabilidad primaria de satisfacer las necesidades sociales. Este tipo de roles implica que el Estado ve a sus ciudadanos responsables y consecuentes con sus decisiones, en vez de tratarlos como dependientes de la burocracia estatal.
3. Adopción de los principios del mercado (competencia, desregulación, precios sin intervención).
4. Descentralización: las administraciones locales son el contacto directo y cotidiano con los ciudadanos. Muchas actividades gubernamentales dirigidas actualmente por niveles más altos de gobierno deben estar en niveles más bajos, con sus responsabilidades, autoridades y recursos para paliar las necesidades que corresponden naturalmente a sus áreas. Este nivel de cercanía permite una mejor fiscalización y eventualmente un reclamo ciudadano que se reflejará en las urnas, independientemente del aparato central.
5. “Accountability”: El Gobierno y sus funcionarios son responsables de los resultados. En la NGP no se informa en páginas publicitarias, los resultados se miden por la satisfacción del ciudadano, que estará dada por su nivel crítico, apreciando sobre la condiciones antes y después del trabajo, y el tiempo y el dinero ahorrado en impuestos. Una organización gerencial, dentro de un sistema de mercado abierto, creará un gobierno eficiente y honesto.
6. “Rightsizing government” (Estado de proporciones óptimas): el “rightsizing” o tamaño óptimo no significa simplemente reducción del tamaño. Pueden ampliarse ciertos servicios y reducirse otros. Incluye también organismos de reestructuración, eliminación o consolidación de agencias estatales, y ajustes del exceso de planilla del Gobierno.
7. Institucionalización del “Open-Government” (gobierno electrónico abierto). La ciudadanía interactúa bajo esquemas web 2.0 con el gobierno interoperable. El desafío de una nueva gerencia pública, moderna, abierta y preocupada profundamente por coadyuvar a la consolidación en la región de regímenes republicanos democráticos productivos, activos y equitativos, requiere una fuerte conducción política y un profundo compromiso desde los más altos cargos. Si se efectúa apropiadamente producirá un mejor funcionamiento del Estado y por lo tanto los ciudadanos quedarán más satisfechos y el Gobierno contará con un mayor apoyo popular.

Honduras: libertad o chavismo.

Por Celso Sarduy Aguero / Fuente: liberpress.blogspot.com

La República de Honduras, uno de los países más pequeños y pobres de América Latina, ha ocupado el centro de atención de la prensa mundial a raíz del aparente golpe de estado que depuso al ex presidente Manuel Zelaya. La intervención del Ejército como encargado de ejecutar la orden de detención y posterior deportación de Zelaya en la madrugada del 29 de junio, despertó recuerdos aciagos en buena parte de los habitantes de Latinoamérica. La interrupción de un proceso "democrático" parecía cosa del pasado. Sin embargo, la operación de las FFAA en defensa de la legalidad constitucional no tiene nada en común con los golpes militares que en el pasado eran moneda corriente en la región.En la crisis política hondureña actual el ejército sale en defensa de las instituciones democráticas, se convierte en guardián de la Constitución tal y como la propia Constitución le ordena (1). Primero cuando el Jefe de Estado Mayor Conjunto Gral. Romeo Vásquez se niega a cumplir la orden inconstitucional de brindar facilidades logísticas para el plebiscito dictada por el Poder Ejecutivo. Segundo, al cumplir la orden de detención dictada por la Corte Suprema contra el ex presidente Manuel Zelaya. Por último, el actual gobierno interino está avalado por la Asamblea legislativa en funciones y democráticamente elegida, que con mayoría absoluta designa al presidente del Congreso Nacional hondureño Roberto Micheletti para la sucesión presidencial.La excelente Constitución que ha enmarcado la legalidad hondureña a partir de 1982 y el apego a la misma de los poderes judiciales y legislativo han impedido que se concretara el verdadero golpe de estado: el que comenzó a instrumentar Mel Zelaya al tratar de llevar a cabo un plebiscito con vista a modificar la Constitución e introducir la reelección presidencial indefinida. El mismo guión seguido por las neo dictaduras de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador: llegar al poder por medio de elecciones libres y luego modificar las reglas de juego para convertirse en sistemas totalitarios.Respecto a la consulta popular de Zelaya es imprescindible destacar que desde juzgados en lo contencioso administrativo hasta la fiscalía general de la República, pasando por el Tribunal General Electoral y por último, la Corte Suprema de Justicia, habían declarado ilegal la realización del plebiscito. Este hecho fue ignorado por el depuesto Mel Zelaya que pretendió vulnerar la ley y los poderes legislativo y judicial impulsando la realización la consulta por decreto.Honduras tiene una excelente Constitución liberal republicana (vigente desde 1982) que pondera el balance de los tres poderes y protege a sus ciudadanos de la opresión y la acumulación de poder dictatorial. En esa línea habilita exclusivamente al Congreso de la Nación para llamar a una Asamblea Constituyente si logra la aprobación de las dos terceras partes de sus integrantes y la posterior ratificación de la medida con idéntica proporción de votos a favor (2). Esta Constitución también tiene algunos artículos considerados pétreos o inamovibles, uno de ellos prohíbe la reelección presidencial e inhabilita por diez años al funcionario público que lo intentare o colabore con este propósito (3)El presidente Zelaya fue arrestado bajo los cargos de: "responsable, a titulo de autor, de los delitos contra la forma de gobierno, traición a la Patria, abuso de autoridad y usurpación de funciones en perjuicio de la Administración Pública y el Estado de Honduras". Conforme a la Constitución hondureña Zelaya estaba destituido de hecho antes de ser detenido(4), debido a su intento de modificar el artículo 239 de la Constitución Nacional y convocar a una Asamblea Constituyente para proponer la reelección presidencial, pese a todas las prohibiciones expresas de hacerlo.Por su parte los militares hondureños cometieron el error de deportar al ex presidente a Costa Rica en lugar de ponerlo a disposición del “Juzgado de Letras Penal Unificado, para que se continúe con el procedimiento ordinario establecido en el Código Procesal Penal, en vista de que el ciudadano Zelaya Rosales a esta fecha ya no ostentaba el carácter de alto funcionario del Estado” tal como lo expresara la Corte Suprema de Justicia. Esta medida resultó con el agravante de victimizar al verdadero generador de la actual crisis política.Teniendo en cuenta la sensibilidad y la memoria existente respecto a los push militares a lo largo y ancho de toda la geografía e historia continental lo más apropiado hubiese sido detenerlo y someterlo a juicio por los dieciocho cargos que se le imputan.En verdad hemos asistido a un contragolpe contra un presidente elegido democráticamente que devino en golpista con su violación a la Constitución, su seguidilla de desacatos a los fallos de las diferentes instancias del Poder Judicial, la advertencia del Congreso y como colofón el uso de la fuerza al copar las instalaciones de la base aérea que custodiaba las urnas y secuestrar las mismas.El ex presidente Zelaya protagonizó un insólito caso de travestismo político al promediar la mitad de su mandato. Electo por el partido Liberal cuyos principios organizativos están claramente expuestos en sus estatutos:”Unidad, Legitimidad, Democracia, No reelección, Prohibición del Nepotismo, Transparencia en la Gestión, Planificación y Evaluación por Objetivos y Metas, Rendición de Cuentas, Derecho a Disentir, Libertad y Responsabilidad, Solidaridad, militancia y Capacidad Gerencial(…)” (5) pasó a militar en el eje del populismo bolivariano, presumiblemente mediante la eficaz persuasión de la usual valija de petrodólares del chavismo.Ahora Manuel Zelaya desarrollaba una meritoria actuación como nuevo títere a las órdenes del tirano de Caracas. Desde el abrazo a los hermanos Castro en Cuba a principios de año hasta su discurso inaugural del XXXIX período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, que sesionó en la ciudad hondureña de San Pedro de Sula en Junio de 2009, en el que pidió el retorno de la tiranía castrista al seno de la misma, sin importarle la flagrante contradicción que implicaba con la Carta Democrática de la organización.En cuanto a las condenas de la ONU y la OEA no se podía esperar otra cosa de ambos organismos, cual de los dos más desprestigiados. En el caso de la ONU baste recordar el reciente discurso del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, abogando por la desaparición del estado de Israel o el silencio cómplice de este organismo ante la represión cruenta de manifestantes en Irán, la actual masacre contra etnias musulmanas en China; la ocupación del Tibet, los genocidios africanos etc.La OEA tiene un lugar de honor en materia de doble moral; por un lado le levantan las sanciones a la dictadura más antigua y criminal del hemisferio, la cubana (que rechazó la invitación, además de no retractarse de ninguno de sus crímenes y violaciones a los derechos humanos). Por el otro su Secretario General: José Miguel Insulza ha llevado el nivel de sus presiones a darle un ultimátum al gobierno interino hondureño pidiéndole su renuncia. Ese mismo Insulza que pidió darle “todo el tiempo que necesitara” a Cuba para que hiciese una transición. ¡¡¡ Parece que cincuenta años de dictadura es poco tiempo!!!!. En fin cosas de la moral hemipléjica.Honduras se ha convertido en una espina atravesada en la garganta del déspota de Caracas y sus pretensiones hegemónicas imperiales sobre esta región. En verdad el plan de Chávez era muy factible. Por un lado, si se llevaba a efecto el referéndum las noticias indican que se tenía el fraude preparado y que se han encontrado en recientes allanamientos urnas que ya estaban cargadas y computadoras con resultados amañados. La misma receta exitosa de Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. De lo contario, si era destituido Zelaya, sin importar demasiado si su derrotero era el ser deportado o terminar en prisión, victimizarlo y desatar la violencia para desestabilizar al gobierno interino mediante los llamados "movimientos sociales" previamente entrenados, adoctrinados y financiados desde Venezuela.Desafortunadamente la situación geopolítica internacional es totalmente adversa para que permanezca en el poder un gobierno aislado hasta la fecha de las elecciones. Como factores principales en contra tenemos: primero una administración del ala izquierda del Partido Demócrata al frente de los Estados Unidos. Esta mantiene una política exterior vergonzante y ya está dando señales de debilidad ante el renacer del autoritarismo en diversas partes del Mundo. En segundo lugar está el poder ilimitado que está acumulando Hugo Chávez quien dispone discrecionalmente de los enormes recursos petroleros de su país para intervenir desfachatadamente en los procesos políticos internos de cada país del hemisferio. Al mismo tiempo, a través de acciones secretas de inteligencia, va preparando opciones violentas alternativas como los movimientos indigenistas, grupos guerrilleros, agrupaciones especialistas en desórdenes callejeros que actúan como soporte local de sus operaciones. Por último, un dato que es imprescindible resaltar, es que muchos miembros de los antiguos grupos subversivos de la región conforman hoy la clase dirigente y los cuerpos burocráticos de los Organismos Internacionales, ONG y de los llamados "Gobiernos Progresistas" latinoamericanos y se observan muy pocos cambios en su visión del mundo.La solución para la actual crisis política hondureña sería adelantar lo más posible las elecciones convocadas para el 25 de Noviembre próximo, incluso ya se realizaron elecciones internas en los diferentes partidos, de las cuales surgieron los legítimos candidatos a la presidencia.En estos momentos el presidente costarricense Oscar Arias está “mediando” entre las partes por mandato de la OEA y ha hecho una propuesta de siete puntos. El plan plantea el retorno a su antiguo cargo del ex presidente Zelaya, formar un gobierno conjunto hasta las elecciones y que Zelaya renuncie a la consulta popular entre otros.La supuesta “mediación” sería una herramienta para viabilizar una solución si no fuera por el “pequeño detalle” de que sus propuestas supeditan la Constitución y el orden legal hondureño a la "voluntad de la OEA y los gobiernos latinoamericanos", en buen castellano a que Fidel Castro, Chávez y su títere Zelaya se salgan con las suyas pues no existe ninguna garantía de que Manuel Zelaya respete lo acordado. Si antes transgredió todos los fallos legales en contra de sus ambiciones reeleccionistas porqué habría que creerle ahora que retornaría al poder envalentonado por todo el apoyo internacional obtenido a pesar de, reiteramos, haber vulnerado la Constitución y encontrarse destituido de hecho de acuerdo a la Carta Magna de la República de Honduras.Podríamos anticipar el posible escenario que emergería de recuperar Zelaya el poder: comenzaría por destituir al alto mando militar, generaría falsos reclamos populares con disturbios callejeros demandándole nuevamente la fallida consulta para así verse “obligado a atender la demanda del pueblo” y por supuesto intentaría limitar la libertad de prensa acusada seguramente de complicidad con el supuesto “golpe”.Finalmente la cuarta urna y la modificación de la Constitución se harán realidad más tarde o más temprano si Zelaya retorna al poder, tal como ha sucedido a pesar de las cláusulas que lo impedían en los países del “Eje de la Valija”.El gobierno hondureño no debe aceptar ninguna propuesta que signifique un retorno de Zelaya a su cargo, primero porque es ilegal, segundo porque encierra una trampa mortal para el pueblo y gobierno.Como es obvio, la valiente sociedad hondureña necesita el apoyo de todas las personas, líderes, ong’s y organismos comprometidos realmente con la defensa de la libertad en especial de nuestra región, de los partidos políticos que ponderen los valores republicanos y de personalidades de todos los órdenes.Resulta inaudito que la retórica propagandística bolivariana se hayan impuesto como lectura única de la realidad y que, desde Organismos Internacionales que cierran los ojos en nombre de la no injerencia ante las masacres en China e Irán y ante las violaciones de DDHH en Cuba o Corea del Norte, se pretenda imponer condiciones, incluso se amenace con la guerra civil a este humilde pueblo, violando su soberanía y su institucionalidad.El dilema que afronta el pueblo hondureño es el mismo que afronta el resto de América: El dilema es: Libertad o Chavismo.(1) ARTICULO 272.- Las Fuerzas Armadas de Honduras, son una Institución Nacional de carácter permanente, esencialmente profesional, apolítica, obediente y no deliberante. Se constituyen para defender la integridad territorial y la soberanía de la República, mantener la paz, el orden público y el imperio de la Constitución, los principios de libre sufragio y la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República. CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS, 1982 http://www.honduras.net/honduras_constitution2.html(2) ARTICULO 373.- La reforma de esta Constitución podrá decretarse por el Congreso Nacional, en sesiones ordinarias, con dos tercios de votos de la totalidad de sus miembros. El decreto señalará al efecto el artículo o artículos que hayan de reformarse, debiendo ratificarse por la subsiguiente legislatura ordinaria, por igual número de votos, para que entre en vigencia. Y ARTICULO 374.- No podrán reformarse, en ningún caso, el artículo anterior, el presente artículo, los artículos constitucionales que se refieren a la forma de gobierno, al territorio nacional, al período presidencial, a la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República, el ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título y el referente a quienes no pueden ser Presidentes de la República por el período subsiguiente. CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS, 1982 http://www.honduras.net/honduras_constitution2.html(3) ARTICULO 239.- El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública. CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS, 1982 http://www.honduras.net/honduras_constitution2.html(4) ARTICULO 239 op.cit. CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS, 1982(5) http://www.partidoliberaldehonduras.hn/Archivos/ESTATUTOS.pdf “El proyecto sistematiza y desarrolla su organización en los siguientes principios organizativos del Partido: Unidad, Legitimidad, Democracia, No reelección, Prohibición del Nepotismo, Transparencia en la Gestión, Planificación y Evaluación por Objetivos y Metas, Rendición de Cuentas, Derecho a Disentir, Libertad y Responsabilidad, Solidaridad, militancia y Capacidad Gerencial. Los principios iluminan toda la estructura orgánica del Partido y son fuentes obligatorias de inspiración para su correcta aplicación e interpretación”

Lecciones de una traición: Calderón y la decepción de Zelaya

Por: Armando Regil / Fuente: http://www.elcato.org/















En Honduras se debaten dos posibilidades, seguir el camino de la de la libertad o el de la servidumbre. El llamado golpe de Estado que removió al Presidente Manuel Zelaya del poder ha provocado distintas reacciones dentro y fuera de la región.
La pregunta fundamental es, ¿Lo que ocurrió en Honduras fue realmente un golpe de Estado o una destitución? Cuando un ciudadano incumple la ley debe asumir las consecuencias. El Presidente de Honduras Manuel Zelaya no cumplió con lo que estipula la Carta Magna de su país y por ello fue destituido de su cargo.
El período presidencial de Zelaya debería haber terminado en febrero del 2010 sin derecho a reelección. El error del presidente fue caer en la tentación de cambiar el rumbo de su país hacia el socialismo del siglo XXI que promueve su amigo y aliado Hugo Chávez. Para lograr su objetivo el Presidente Zelaya violó varias normas y consideró que un plebiscito era el primer paso para modificar los límites al periodo presidencial y así perpetuarse en el poder.
Estos son algunos artículos de la Constitución de Honduras que demuestran claramente la violación cometida por Manuel Zelaya:
Artículo 42: La calidad de ciudadano se pierde: Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del presidente de la República.
Artículo 239: El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública.
Artículo 272. Las Fuerzas Armadas de Honduras son una Institución Nacional de carácter permanente, esencialmente profesional, apolítica, obediente y no deliberante. Se constituyen para defender la integridad territorial y la soberanía de la República, mantener la paz, el orden público y el imperio de la Constitución, los principios de libre sufragio y la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República.
El riesgo y el costo de aceptar una violación como la que cometió el presidente hondureño son muy altos pues dan una señal a muchos otros gobernantes de América Latina y de otros países, que no pasa nada si se incumple la ley. Es por ello que en el cumplimiento de su deber, las Fuerzas Armadas de Honduras hicieron lo que tenían que hacer para salvaguardar la integridad de las instituciones democráticas, sacar al Presidente.
Es lamentable que muchos países y organismos internacionales den la espalda a los ciudadanos de Honduras. Estados Unidos, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Fondo Monetario Internacional, sólo por mencionar algunos, han reiterado su respaldo a Manuel Zelaya.
Desafortunadamente, México no fue la excepción. El Presidente Felipe Calderón cometió un grave error al apoyar el regreso de Zelaya al poder. Al hacerlo, dejó de lado la defensa de principios tan fundamentales como el respeto al Estado de Derecho y a las instituciones democráticas. Apoyar a un hombre sin principios le trajo consecuencias. Apenas hace una semana, Patricia Espinosa, Secretaria de Relaciones Exteriores, declaró que México se manifestaba a favor de que el Presidente Zelaya regresara a gobernar su país. Días después, el líder exiliado llegó a México y en su visita dejó claro que no solamente traiciona los principios que decía defender al inicio de su mandato sino que también traiciona a sus “amigos”.
En un acto frente a simpatizantes del ex candidato a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, Manuel Zelaya dijo que era mejor sentirse presidente que serlo, ofendiendo directamente al Presidente Calderón en clara alusión a López Obrador quien se autoproclama “Presidente legítimo”.
Muy molesto por este acontecimiento, el Presidente Calderón ordenó al Estado Mayor Presidencial que trasladara a Zelaya de inmediato al Hangar Presidencial para salir del país. Parte de la orden fue que no tuviera ningún contacto con medios de comunicación. Legisladores mexicanos se manifestaron en contra de Manuel Zelaya y lo calificaron de traidor, no es para menos. El señor traicionó a quien le abrió la puerta y le dio la mano.
A la luz de todo esto es necesario rescatar varias lecciones. Primero hay que aprender a asumir las consecuencias de las decisiones que tomamos. Tanto el Presidente Calderón como los mexicanos y latinoamericanos debemos aprender que para vivir mejor y alcanzar la prosperidad necesitamos tener principios y no dejarlos de lado cuando parece que “estorban” porque es “políticamente correcto” apoyar a quien todos apoyan.
Es necesario ser congruentes y eso significa que debe haber una relación entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace. Esto hay que recordarlo todos los días de manera personal y también decirlo a nuestros servidores públicos.
Apoyar a una persona que viola principios o leyes o lo que sea, nunca puede tener consecuencias positivas. Si Zelaya fue capaz de traicionar a sus ciudadanos al violar su propia Constitución no se puede esperar nada de él.
La convivencia pacífica en sociedad sólo es posible si se respeta la ley. El Estado de Derecho es fundamental para salvaguardar los derechos de todos los ciudadanos. El respeto a las instituciones y a la democracia es indispensable para mantener la estabilidad política y la paz social. Ojala que Honduras regrese a ese camino que es el de la libertad pues la historia ha demostrado que el camino de servidumbre ha fracasado.