lunes, 2 de febrero de 2009

Pobreza: Una Definición Causal

Por Leonardo Girondella Mora - Tomado de http://www.relial.org/

No hay pobreza, hay pobres.

Cualquier búsqueda del concepto “tipos de pobreza” que se haga, arrojará una buena cantidad de definiciones: pobreza urbana, rural, alimenticia, patrimonial, estructural, crónica, reciente y muchas más, que demuestran el interés en el fenómeno.
Si antes, hace un par de siglos y algo más, la curiosidad humana se dirigía hacia la explicación de la riqueza, parece que se tuvo éxito por los resultados que ahora se tienen —la misma curiosidad humana está ahora dirigida a la explicación de la pobreza. Lo que antes era la regla, ahora es la excepción.


En la búsqueda de las causas de la pobreza hay, por tanto, un reconocimiento implícito, el de creer que la riqueza es posible —que puede mejorarse la vida de las personas y que esto es una obligación ética. No es de extrañarse que pensando de esta manera se trate de explicar lo que ocasiona la pobreza y, con ese conocimiento como arma, pueda solventarse ese mal excepcional de estos tiempos.


Las explicaciones propuestas son de todos los tipos imaginables y no pretendo hacer un resumen de ellas. La aportación que deseo hacer es una limitada a una definición causal de la pobreza.
La pobreza es una situación considerada indeseable y posible de remediar que sufre una o más personas y que consiste en una muy baja o nula posibilidad de satisfacer necesidades básicas con medios generados por la misma persona — esta definición contiene los siguientes elementos que apuntan en la dirección de una solución:


• La pobreza es una situación considerada indeseable —no se juzga como aceptable y ella misma genera la inquietud de resolverla. Genera reacciones de compasión, misericordia, generosidad y en general, intentos de solución.
• La pobreza es posible de remediar —la situación indeseable sí tiene solución. La experiencia ha demostrado que es posible remediar la pobreza, de lo que existen evidencias absolutas. Los últimos dos siglos han mostrado que es posible prosperar y reducir la pobreza.
• La pobreza es sufrida por personas —no por grupos: es una situación indeseable y remediable, que padecen personas individuales que pueden ser agrupadas para propósitos de estudio en uno o más grupos con características comunes, pero de los que no debe retirarse la especificidad de la situación concreta de cada persona y su familia.
• La pobreza consiste en una baja o nula capacidad de satisfacer por sí mismo necesidades básicas —como alimentación, vivienda, salud, educación, formación de patrimonio y otras.
• La pobreza se origina por la incapacidad de la persona para generar medios que permitan satisfacer esas necesidades básicas —se trata de comprender a la pobreza como sufrida personalmente y producida por la falta de capacidad de poder de generación de la persona para crear los medios que ella necesita para satisfacer sus necesidades.
Este es el corazón de la definición causal que propongo, la de ser una situación personal e individual causada por la falta de capacidad de esa persona para producir los medios que le permitan elevar sus ingresos.


Es sobre este último elemento que quiero hacer algunas anotaciones. Si lo que ocasiona la pobreza es la incapacidad de generar medios en cada persona para resolver su situación, se deduce que dichos medios pueden tener dos orígenes, el externo y el interno.
La pobreza puede ser aminorada con medios externos que la persona no genera por sí misma —son las obras de caridad, los donativos que otros dan para que pueden ser satisfechas las necesidades de los pobres. Son acciones admirables por parte de terceros, resuelven algunos problemas inmediatos, pero no van a la raíz del problema que es la incapacidad propia de generar medios para satisfacer esas necesidades. Este es el origen externo de los medios para remediar la situación de cada persona pobre.


Pero también existe un origen interno de medios para resolver la pobreza —son los que crea la persona misma y constituyen la clave central de la solución. Si se depende de medios que llegan de otros a cada pobre, a éste se le vuelve dependiente de terceros y la situación no es resuelta en definitiva. Pero si se logra que por sí mismo el pobre produzca recursos que lo saquen de su condición, entonces se habrá en verdad solucionado el problema.
La pobreza, definida causalmente, se sustenta en la corrección de las capacidades del pobre mismo para hacerlo suficiente y apto para, por él mismo, producir los medios que requiere la satisfacción de las necesidades que tiene.


Reconociendo que la solución de fondo está en los medios internos, que es la capacidad personal propia para generar recursos que remedien la condición inicial de pobreza, ahora hago dos anotaciones más sobre lo que puede ayudar o frenar los esfuerzos personales para salir de la pobreza.


El modo más ortodoxo para examinar la capacidad o incapacidad de generación de medios propios indica que sus causas pueden clasificarse en ajenas a la persona y propias de ella.
Entre las causas ajenas, podría estar un medio ambiente como una guerra civil altera el medio ambiente con tanta intensidad que debe considerarse como una causa de pobreza fuera del control personal —o bien, una sociedad en la que no exista un estado de derecho que proteja con eficiencia derechos personales; donde la corrupción frene las iniciativas personales con muy altos costos. Estas son causas ajenas, fuera del control personal y cuyo efecto neto es la limitación severa de las capacidades personales, incluso para quiene sí tienen capacidad para generar ingresos propios.


Pero también hay causas personales, como la falta de educación siquiera básica que permita conocimientos necesarios para el desarrollo de trabajos simples; o los padecimientos de salud que impiden el trabajo; o también, las actitudes personales como la pereza y la desidia que frenan el esfuerzo en el trabajo.


El punto central, en este intento de una definición causal de la pobreza, es enfatizar el aspecto personal que ella tiene y que se refiere a las capacidades personales para generar ingresos. Entendiendo esto puede concluirse con facilidad que son tres los niveles en los que puede combatirse con éxito a la pobreza:


Uno. La creación y mantenimiento de un ambiente social que facilite y premie los esfuerzos personales —en lo general es un ambiente estable y de confianza razonable en el futuro.
Dos. La mejora personal de cada pobre, considerado individualmente, para elevar su capital humano, es decir, su capacidad de valerse por sí mismo y ser autónomo.
Tres. El entendimiento de que las ayudas externas a los pobres son un remedio temporal y no de fondo, que debe enfocarse a casos extremos de pobreza.