miércoles, 25 de febrero de 2009

Los 10 años “mejores” de Chávez

por José Luis Cordeiro.

Hugo Chávez ya lleva más de una década en el poder. Ningún presidente venezolano desde los dictadores de antaño, pasando por Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez en el siglo XX, había estado tanto tiempo continuo en el poder. Esto de por sí ya es malo, y lo peor es que ahora se ha eliminado la obligación de alternancia democrática.

Durante los 10 años pasados, Venezuela ha recibido el mayor ingreso petrolero de toda su historia. Este gobierno ha dispuesto de casi 800.000.000.000 de dólares de Estados Unidos de América, aunque convertidos en bolívares (tanto fuertes como débiles, al tipo de cambio oficial o en el mercado paralelo) la cifra es todavía mucho mayor. Esa es una cantidad de dinero prácticamente inimaginable, cerca de 800 millardos de dólares; sin embargo, hoy el país está peor que hace 10 años.


La situación de Venezuela ha empeorado consistentemente durante los últimos años. Por ejemplo, en 1998, el número de homicidios rondaba la cifra de 5.000 al año, lo que ya era una cifra trágicamente impresionante. Una década después, durante el año 2008, alrededor de 15.000 ciudadanos fueron asesinadas en el país. En Caracas la criminalidad llegó a 130 homicidios por 100.000 habitantes, lo que ubicó a Caracas como la capital más peligrosa del mundo, recibiendo el tenebroso titulo de la “capital de la muerte” por algunas publicaciones internacionales. De hecho, en Venezuela se podría decir que existe una silenciosa guerra civil, pues ni en países con serios conflictos internos, como Afganistán e Irak, hay una fracción de los asesinatos que en Venezuela.


Además de la criminalidad y de la inseguridad en todos sitios, Venezuela está sufriendo una rápida destrucción y partidización de sus estructuras sociales, políticas y económicas. Para mencionar sólo el tema económico, a pesar de la bonanza petrolera más grande de su historia, Venezuela tiene la inflación más elevada del continente, sufre de controles cambiarios anacrónicos, padece un terrible desabastecimiento de productos básicos, mantiene elevados niveles de desempleo, posee una infraestructura colapsada y un grave déficit habitacional.


Otros han dicho ya que en Venezuela no hay presidentes buenos ni presidentes malos, sino que hay presidentes con petróleo a precios altos o petróleo a precios bajos. Después de haber presenciado la difícil situación venezolana durante estos años de vacas gordas y bonanza petrolera, no es difícil imaginar lo que vendrá ahora que comienza la época de las vacas flacas. La década pasada mostró los “mejores”, en realidad los menos malos, años de Chávez. Ahora habrá que ver cómo serán los años malos de Chávez.