miércoles, 18 de febrero de 2009

Borges y Perón, un solo corazón

Por Hugo Caligaris - Tomado de LiberPress/ Diario La Nación-


Al ganador se le permite cualquier cosa, pensó Hugo Chávez, y en su discurso citó al mismo tiempo a Perón y a Borges para darse aire y ufanarse a su gusto, como si allá en el Cielo las almas de aquellos dos argentinos que tan poco se amaron en la Tierra se hubieran olvidado de todo y se estuvieran abrazando, eufóricas y dando saltos de alegría, por la noticia de que el Comandante ahora puede ser reelegido por los siglos de los siglos en Venezuela y, por lo tanto, en toda América.Si hay otra vida, tal vez Perón y Borges sean amigos en ella, pero suena difícil. Tal vez el escritor haya olvidado que el General lo degradó al rango de inspector de aves en 1946 y tal vez haya comprendido, por fin, que no tenía nada que temer en 1973, con el Operativo Retorno, pero es poco probable, en cambio, que Perón haya digerido esta frase de Borges: "Las dictaduras fomentan la opresión, el servilismo y la crueldad, pero más abominable es el hecho de que las dictaduras fomenten la idiotez".Idiotas más, idiotas menos, a Chávez no le preocupó esta cuestión de forma. "Se viene una Venezuela potencia, al estilo de la Argentina potencia de Perón", dijo con una parte de la boca, y con la otra apeló a la unidad de los venezolanos (bajo las órdenes de Chávez) con la Oda escrita en 1966 , de Borges, del "grandísimo escritor de la patria argentina, pero de la patria nuestra, de la gran patria".En una escala de uno a cien, la posibilidad de que a Borges le hubiera parecido inconsistente la figura de Chávez si hubiera tenido ocasión de conocerla y juzgarla está en el orden de los 99,9 puntos. Pero Chávez no cree en las verdades contrafácticas y prefiere pensar que el autor de El aleph , por el contrario, hubiera cedido al encanto de su gracia inefable.Pero aun en el caso de que lo hubiera seducido, Borges se hubiera extrañado de la cita y de la manera en que fue citado. En el poema dice: "Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete que, alto en el alba de una plaza desierta, rige un corcel de bronce por el tiempo". Si Chávez, que es militar, se puede equiparar a la figura del jinete en el corcel de bronce, entonces Borges dice que ni siquiera Chávez es la patria. Y lo que Chávez ha buscado, desde siempre, es ser equiparado con la patria, es ser visto como padre y no hijo de la patria, superior a Bolívar y a Fidel, y también, por supuesto, a Borges y a Perón.Hay un pasaje del poema, sin embargo (más allá del conocido "nadie es la patria, pero todos lo somos") que se le ajusta a Chávez divinamente. Es cuando dice: "La patria, amigos, es un acto perpetuo, como el perpetuo mundo". Se le ajusta, claro, siempre que el acto perpetuo sea Chávez.