miércoles, 19 de agosto de 2009

Sucesión fue un triunfo del Estado de Derecho

Columna escrita por Roberto Micheletti publicada en The Wall Street Journal / Fuente: www.latribuna.hn
Texto original en inglés: http://online.wsj.com









Uno de los más leales aliados de U.S.A. en Latinoamérica –Honduras– ha estado en medio de una crisis constitucional que amenaza su democracia. Tristemente, factores claves indiscutidos sobre la crisis continuadamente han sido ignorados por líderes americanos, por lo menos en los primeros días de la crisis.




En días recientes, la retorica de los aliados del ex-presidente Manuel Zelaya también han estado dominando los reportes de Prensa en los Estados Unidos. La peor distorsión es la repetición de la falsa declaratoria que el señor Zelaya fue quitado de su oficina por los militares y por ser un “reformador”.La verdad es que fue removido por un gobierno civil democráticamente electo porque la rama Judicial y Legislativa de nuestro gobierno encontró que él había violado nuestras leyes y Constitución.Revisemos unos factores fundamentales que no pueden ser disputados:




*La Corte Suprema de Justicia, en una votación del 15-0, encontró que el señor Zelaya estaba actuando ilegalmente al proseguir con un “referéndum” inconstitucional, y ordenó a las Fuerzas Armadas arrestarlo. Los militares ejecutaron la orden de arresto de la Corte Suprema porque era la entidad apropiada a hacerlo bajo las leyes hondureñas.


*Ocho de los 15 votos de la Corte Suprema fueron vertidos por miembros del propio Partido Liberal del señor Zelaya. Es extraño que los propagandistas pro-Zelaya que hablan del imperio de la Ley, olvidan mencionar la decisión unánime de la Corte Suprema de Justicia con una mayoría del propio partido del señor Zelaya. Entonces, el arresto del señor Zelaya fue a inspiración de las autoridades civiles constitucionales hondureñas no los militares.


*El Congreso hondureño votó aplastantemente en respaldo a remover al señor Zelaya. El voto incluyó una mayoría de miembros del Partido Liberal del señor Zelaya.


*Líderes gubernamentales y religiosos independientes e instituciones –incluyendo el Tribunal Supremo Electoral, el Tribunal Legal Administrativo, el independiente Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, cuatro de los cinco partidos políticos, los dos candidatos presidenciales de los partidos mayoritarios Liberal y Nacional, y el Cardenal Católico hondureño– todos estuvieron de acuerdo que el señor Zelaya había actuado ilegalmente.




“La Constitución expresamente señala en su Artículo 239 que cualquier presidente que pretenda reformar la Constitución y extender su término está automáticamente descalificado y ya no es más presidente. En la Constitución de Honduras no hay una expresión explicita para un proceso de “juicio político” para separar a un presidente del cargo. Pero la decisión unánime de la Corte Suprema constata que el señor Zelaya quería extender su estadía con su referéndum ilegal. Así que, al momento de su arresto ya no era –por un mandato de Ley, hasta donde le concernía a la Corte Suprema de Justicia– presidente de Honduras.*Días antes de su arresto, el señor Zelaya hizo que su ministro de la Presidencia ilegalmente retirara millones de dólares en efectivo del Banco Central de Honduras.Un día o algo así antes de su arresto, el señor Zelaya condujo una violenta turba a invadir una base de la Fuerza Aérea para apoderarse de los votos del referéndum que le habían sido enviados a Honduras por el gobierno venezolano de Hugo Chávez.




*Yo sucedí al señor Zelaya bajo las órdenes de sucesión de la Constitución hondureña, (nuestro vicepresidente había renunciado antes de que empezara todo esto para que él pudiera postularse como candidato presidencial).Este es y siempre ha sido un gobierno civil. Los militares fueron ordenados por una Corte Suprema enteramente civil a arrestar al señor Zelaya. Su remoción fue ordenada por un Congreso electo y enteramente civil. Para sugerir que el señor Zelaya fue quitado por un golpe militar está demostradamente falso.Sobre la decisión de echar al señor Zelaya del país la tarde del 28 de junio sin un juicio, gente razonable puede creer que la situación pudo haber sido manejado de una forma diferente. Pero también es necesario comprender la decisión en el contexto de un genuino miedo a la probada decisión del señor Zelaya a violar la Ley y a entregarse a violencias conducidas por las turbas.




El camino a seguir, es trabajar con el presidente costarricense Óscar Arias. El está proponiendo maneras de asegurar que el señor Zelaya cumpla con las leyes hondureñas y su Constitución y permitir al pueblo de Honduras elegir un nuevo presidente tal como está programado para el 29 de noviembre, (o quizás antes, si la fecha es adelantada como ha sugerido el presidente Arias y lo permitan las leyes hondureñas).


Si todos los partidos llegan a un acuerdo para permitir al señor Zelaya regresar a Honduras, –un gran error “si acaso”– nosotros creemos que no puede ser confiado a cumplir la Ley y por eso es nuestra posición de que él debe ser procesado con el entero peso de la Ley.La propuesta del presidente Arias para una moratoria en el proceso de todos los partidos puede ser considerado, pero nuestra Corte Suprema ha indicado que tal propuesta presenta serios problemas legales de acuerdo a nuestra Constitución.


Así como en Norteamérica, nuestra democracia Constitucional tiene tres co-equivalentes ramas independientes de gobierno –un caso que el señor Zelaya ignoró cuando abiertamente retó tanto la posición de la Corte Suprema como del Congreso–. Pero estamos dispuestos a continuar las discusiones una vez que la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General y el Congreso analicen la propuesta del presidente Arias. Esa propuesta ha sido entregada a ellos para que puedan revisar las provisiones que impacta sobre su autoridad legal. Una vez que lo conozcamos procederemos acordadamente.La gente hondureña debe tener confianza que su Congreso es una rama co-igual del gobierno. Deben estar asegurados que el régimen de Ley en Honduras se aplica a todos, aun a su presidente, y que las órdenes de su Corte Suprema de Justicia no serán ignoradas y barridos a un lado como otros obstáculos inconvenientes.Entretanto, los otros elementos de la propuesta Arias, especialmente el establecimiento de una Comisión de la Verdad para encontrar puntos y aplicaciones de mecanismos internacionales para asegurar que el señor Zelaya cumpla los acuerdos, merecen serias consideraciones.El intento irresponsable del señor Zelaya, la tarde del viernes pasado de cruzar la frontera a Honduras antes de que el presidente Arias haya recibido el acuerdo de todas las partes –un intento que la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, describió apropiadamente como “imprudente”– fue solamente otro ejemplo del porqué el señor Zelaya no puede ser confiado a mantener su palabra.A pesar de lo que suceda, lo peor que pueden hacer los Estados Unidos es imponer sanciones económicas, que de primeras afectarían a la gente más pobre de Honduras. En vez de imponer sanciones, Estados Unidos debería continuar con las políticas sabias de la señora Clinton. Ella está respaldando los esfuerzos del presidente Arias a mediar la cuestión. La meta es una solución pacífica que sea consistente con las leyes hondureñas en una sociedad civil donde ni siquiera el presidente está por sobre la Ley.







Columna escrita por Roberto Micheletti publicada en The Wall Street Journal

El ajedrez imperial de Hugo Chávez

Alvaro Vargas Llosa / Fuente: www.elindependent.org


La estrategia de Chávez reposa en una red de
franquicias políticas repartidas por la región: les vende a sus potenciales
aliados el derecho a explotar su marca 'Socialismo del Siglo 21' a cambio de
servilismo político.





El venezolano Hugo Chávez nunca ha escondido sus planes imperiales. Lo que empezó como el eje Cuba-Venezuela incluye hoy a Ecuador, Bolivia, Nicaragua y las islas caribeñas de Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, y Dominica. Pertenecen a la (rebautizada) Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA). Argentina y Paraguay son íntimos del grupo. El partido del gobierno en El Salvador responde directamente a Chávez.El hecho de que gobiernos de la izquierda moderada presten apoyo a Caracas y los dirigentes de centroderecha anden en puntas de pie por temor a consecuencias internas da al autócrata venezolano un amplio margen de maniobra. Empleando a Petrocaribe, un mecanismo para suministrar petróleo subvencionado a trece de las quince islas del CARICOM más Cuba y Guatemala, la mano larga de Chávez trasciende el ALBA. Los beneficiarios del soborno venezolano retribuyen el petróleo dando apoyo a Chávez en la Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas. Fueron determinantes en la elección de José Miguel Insulza como Secretario General de la OEA en 2005 y tienen capacidad para reelegirlo en 2010.Los ojos del caudillo venezolano se fijan ahora en el Perú, donde la pobreza ha caído a un tercio de la población gracias a la democracia liberal y la empresa privada. El 29 de mayo, el boliviano Evo Morales envió una carta a una reunión de comunidades indígenas en la región peruana de Puno convocando a una rebelión abierta. Durante un reciente alzamiento nativo contra los decretos gubernamentales que buscaban relajar las restricciones sobre la minería y la agricultura privada en la selva amazónica, el gobierno de Nicaragua concedió asilo político a Alberto Pizango, el agitador acusado por las autoridades peruanas de ser responsable de la muerte de docenas de policías.La estrategia de Chávez reposa en una red de franquicias políticas repartidas por la región: les vende a sus potenciales aliados el derecho a explotar su marca “Socialismo del Siglo 21” a cambio de servilismo político. Cada franquicia adapta el producto a las circunstancias locales, que pueden consistir en exacerbar tensiones étnicas (los Andes), remover fondos nacionalistas contra países vecinos (Sudamérica), o convocar fantasmas antiamericanos (México y el Caribe). El Socialismo del Siglo 21 está tácticamente aliado con autocracias no latinoamericanas, como Irán y Rusia.Para consolidar la revolución chavista, fueron necesarios una implacable deslegitimación ideológica de los valores republicanos y la propiedad privada, y el establecimiento de un método para entronizar una dictadura con medios aparentemente democráticos. Tras su llegada al cargo en 1999, Chávez utilizó referendos y comicios para deshacerse del sistema de pesos y contrapesos. Pergeñó una nueva Constitución que proporcionó el entramado “democrático” para reemplazar a la Asamblea Nacional, el Consejo Nacional Electoral y los tribunales.Cada institución actúa con el fin de controlar e infligir temor en la población. El sistema electoral está diseñado para crear el espejismo de la mayoría. Según “Súmate”, una respetada organización, el padrón de votantes ha crecido 52 por ciento en diez años. Ninguna institución independiente ha podido verificarlo. Las máquinas “captahuellas” que registran las impresiones dactilares en los centros de votación permiten a las autoridades rastrear la identidad de quienes votan en contra de Chávez.Otras formas de control “democrático” incluyen la colosal expansión del Estado. Casi 5 millones de venezolanos —el 28 por ciento del padrón electoral— dependen de él para su subsistencia. Si sumamos a sus familias y las fuerzas armadas, hablamos de la mayoría de los votantes.Chávez ha obtenido el manejo de tres cuartas parte de los medios de comunicación. A comienzos de julio, 285 estaciones de radio y TV fueron clausuradas. Los tribunales son otra pieza clave de la dictadura “democrática”. De todos los cientos de jueces que se encontraban en funciones cuando Chávez llegó al poder, sólo tres permanecen. Los nuevos jueces provisionales están persiguiendo a los alcaldes y gobernadores de la oposición elegidos en 2008.Estas son, pues, la ideología y el método que Chávez ha convertido en franquicia. El ecuatoriano Rafael Correa ha sustituido los pesos y contrapesos por instituciones subordinadas a él a través de elecciones y referendos; una nueva Constitución le permitió este año conseguir la reelección. Mediante acusaciones fraudulentas, asumió el control de las estaciones de TV de la familia Isaías y ahora tiene cercada a Teleamazonas. En Bolivia, Evo Morales será reelegido en diciembre porque modificó las reglas mediante una nueva Constitución aprobada en un referendo; también utiliza el armazón “democrático” para concentrar poder mediante la intimidación y de masivas expropiaciones rurales. Daniel Ortega, que se robó los comicios locales del año pasado en Nicaragua, anhela una nueva Constitución para buscar la reelección permanente.La cataléptica economía de Venezuela, la caída de la producción de petróleo en ese país debido a la corrupción y la ineficiencia, y el hartazgo con la revolución en otros países sugieren que Chávez podría enfrentar grandes obstáculos en el futuro. Pero si los propios latinoamericanos no responden a ese desafío antidemocrático con una vigorosa y desacomplejada defensa de la libertad, la región perderá el siglo 21 tal como perdió el 20.

Venezuela: Chavez ordena “freír y aplastar cabezas” de periodistas

Por Rafael del Naranco / Fuente: Hacer.org













En nuestra larga vida profesional – y ya hemos cruzado el epicentro de la misma hace tiempo, nunca pudimos observar tanta saña apiñada contra un grupo de periodistas como la salvajada de ayer.
Al no poder ya nadie escapar a la violencia sembrada sistemáticamente en los últimos años por el Jefe del Estado en sus arengas contra los medios de comunicación, doce trabajadores de la Cadena Capriles, pertenecientes a “Últimas Noticias”, “El Mundo de la Economía” y “Líder”, fueron salvajemente apaleados.
A esa misma infausta hora, camarógrafos y redactores de otros medios, e igualmente estudiantes, recibieron demontoneros organizados, bombas lacrimógenas, lluvia de piedras y variados elementos contundentes, bajo la pasividad de los cuerpos de seguridad de Estado, apéndices directos del gobierno socialista.
La confabulación fue hacia una sola trayectoria: quien esté con el Comandante –Presidente, todo; fuera de él, exclusión y gas del bueno. La revolución esta armada, y en Venezuela únicamente se respirará el aire proveniente de los aventadores que mecen al Supremo Líder.
Ahora se hablará de guarimba financiada con los dineros del imperio, la eterna y repetida cantaleta de un totalitarismo que ha perdido el norte y está tupiendo, con leyes sancionadas entre gallos y media noche, el círculo que habrá de introducir al país en un gueto ideológico de clara tendencia marxista.

Los periodistas agredidos estaban pertrechados en volantes de papel, y los estudiantes con sus manos al viento. Los voceros del oficialismo acusarán a lóbregasartimañas forasteras el manejo los hilos de las protestas,como si los venezolanos, opuestos en mayoría colosal al absolutismo dominante, no tuvieran suficiente guáramo y dignidad para defender la democracia sin ayuda de resonancias ajenas.

Sin el lenguaje violento expandido desde el Patio del pez que escupe agua, nada de esto sucedería en tan colosales proporciones, pero cuando reiteradamente se pide “freír y aplastar cabezas” del contrincante político, las consecuencias espeluznantes de ayer son colofón directo de ese discurso abarrotado de odio.

Siempre es fácil matar al mensajero. El reportero o la reportera sólo llevan, tan liviano como un suspiro, bolígrafo, papel, grabador o cámara. Y ahí se alza, en medio de la trifulca, exponiendo la vida por una misión muy por encima de sus propias fuerzas de hombre o mujer común, aunque no lo sea, pues al final tienela irresponsabilidad de un loco, la templanza de un cuerdo, la valentía del deber por encima del propio miedo, y esa ingenuidad de creer que vale la pena jugarse la existencia por algo tan poco definido como el derecho a informar.
Y todo, a cuenta de agitarse en la sangre una efusión incontrolada deseosa de indagar la verdad, aún a sabiendas de ser siempre ella la primera víctima de los bárbaros de la intolerancia.